Esclerosis múltiple
Tratamiento, investigación y lo que uno mismo puede hacer. Las perspectivas son mejores que nunca.
Actualizado: junio de 2026

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad inflamatoria crónica del sistema nervioso central. El sistema inmunitario ataca por error la capa protectora de las fibras nerviosas (mielina) en el cerebro y la médula espinal. Según el lugar afectado, aparecen molestias muy distintas. En Alemania viven unas 250.000 personas con EM.
Un mensaje importante de entrada: hoy un diagnóstico de EM ya no es lo que era hace 20 años. Con un tratamiento temprano y constante, muchas personas con EM llevan una vida en gran parte normal.
La medicina convencional como base
Hoy hay unos 20 medicamentos aprobados que influyen en la evolución. Sobre todo con un diagnóstico reciente, son la base más importante. Anticuerpos muy eficaces como el ocrelizumab pueden suprimir casi por completo los brotes en muchos pacientes.
La siguiente generación son los inhibidores de BTK, como el tolebrutinib y el fenebrutinib, pastillas que llegan al cerebro y que deberían frenar también el avance lento de la enfermedad. La aprobación va con tropiezos: la agencia europea EMA valoró positivamente el tolebrutinib, la FDA estadounidense rechazó al principio la solicitud.
Investigación
- Reparación de las vainas nerviosas (remielinización): se estudian para ello principios activos antiguos como el antihistamínico clemastina y la metformina. El Instituto del Cerebro de París encontró a principios de 2026 nuevas moléculas que favorecen la reparación.
- Terapia con células CAR-T: este método del tratamiento del cáncer se está probando en la EM, y el Hospital Universitario de Tubinga planea un estudio. A largo plazo, podría reiniciar el sistema inmunitario desviado.
- Virus de Epstein-Barr: la relación entre este virus y el origen de la EM está confirmada. Eso abre la posibilidad de una vacuna y de terapias antivirales.
Enfoques más intensivos y alternativos
- Trasplante autólogo de células madre (aHSCT): el sistema inmunitario se reinicia en gran parte con quimioterapia y se reconstruye con las propias células madre de la sangre. En la EM remitente recurrente muy activa, la eficacia está bien demostrada, y el procedimiento se ofrece cada vez más también en Alemania y en Europa. Pero es una intervención intensa con riesgos reales. El primer paso debería ser una conversación con un centro alemán de EM, no una reserva directa en el extranjero.
- Protocolo Coimbra: dosis muy altas de vitamina D. Las tasas de éxito que se mencionan a menudo vienen sobre todo de relatos de experiencias, no de estudios controlados. La vitamina D en dosis altas puede elevar de forma peligrosa el nivel de calcio y dañar los riñones. Solo bajo un control médico estrecho.
Lo que uno mismo puede hacer
Todo lo que sigue complementa el tratamiento, pero no lo sustituye:
- Vitamina D: un gran estudio de 2025 con 303 pacientes mostró que la vitamina D, en la EM muy temprana, reduce la actividad de la enfermedad y retrasa casi el doble de tiempo el segundo brote, sobre todo cuando hay carencia. Se trata de tener un nivel suficiente y controlado, no de tomar dosis máximas.
- Omega-3: se relaciona con menos agotamiento y menos discapacidad, en especial el omega-3 de origen vegetal.
- Alimentación: la dieta mediterránea y la basada sobre todo en plantas muestran los beneficios más constantes.
- Movimiento: las personas activas tienen un riesgo mucho menor de discapacidad grave.
- Salud dental: las bacterias de las encías se relacionan con una evolución más grave. Una buena higiene bucal y la limpieza dental profesional ayudan.
- Flora intestinal: influye en el origen y la evolución, y una alimentación rica en fibra la favorece.
- No fumar, reducir el estrés, mantener un peso saludable.
Mi conclusión
Igual que con mi Parkinson: la mejor estrategia es combinar la medicina moderna con un estilo de vida sano y constante. Con un diagnóstico reciente, primero busca un buen centro de EM y empieza pronto con una terapia eficaz.