Esclerosis múltiple
Tratamiento, investigación y lo que uno mismo puede hacer. Las perspectivas son mejores que nunca.
Actualizado: octubre de 2026

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad inflamatoria crónica del sistema nervioso central. El sistema inmunitario ataca por error la capa protectora de las fibras nerviosas (mielina) en el cerebro y la médula espinal. Según el lugar afectado, aparecen molestias muy distintas. En Alemania viven más de 280.000 personas con EM.
Un mensaje importante de entrada: hoy un diagnóstico de EM ya no es lo que era hace 20 años. Con un tratamiento temprano y constante, muchas personas con EM llevan una vida en gran parte normal.
La medicina convencional como base
Hoy hay unos 20 medicamentos aprobados que influyen en la evolución. Sobre todo con un diagnóstico reciente, son la base más importante. Anticuerpos muy eficaces como el ocrelizumab pueden suprimir casi por completo los brotes en muchos pacientes.
La siguiente generación son los inhibidores de BTK, como el tolebrutinib y el fenebrutinib, pastillas que llegan al cerebro y que deberían frenar también el avance lento de la enfermedad. La aprobación va con tropiezos: desde junio de 2026, el tolebrutinib está aprobado en la UE para la EM secundaria progresiva sin brotes, mientras que la FDA estadounidense rechazó la solicitud a finales de 2025 (NeurologyLive). El fenebrutinib tuvo éxito en grandes estudios en la EM remitente recurrente y en la primaria progresiva, y en Estados Unidos su proceso de aprobación está en marcha desde septiembre de 2026 (Roche).
Investigación
- Reparación de las vainas nerviosas (remielinización): se estudian para ello principios activos antiguos como el antihistamínico clemastina y la metformina. Precaución: en un estudio de la agencia de salud estadounidense NIH, los pacientes con EM progresiva empeoraron claramente más rápido con clemastina, y esa rama del estudio se interrumpió en 2024. El Instituto del Cerebro de París mostró a principios de 2026 que el conocido principio activo bavisant favorece la reparación de las vainas nerviosas en el laboratorio y en ratones. Se están preparando estudios en humanos.
- Terapia con células CAR-T: este método del tratamiento del cáncer ya se está probando en la EM en los primeros estudios pequeños, también en Alemania, por ejemplo en el Hospital Universitario LMU de Múnich. En los unos 30 pacientes tratados hasta ahora, la enfermedad a menudo se mantuvo tranquila durante meses. Pero los estudios son pequeños, no tienen grupo de comparación y los riesgos a largo plazo son desconocidos.
- Virus de Epstein-Barr: la relación entre este virus y el origen de la EM está confirmada. Eso abre la posibilidad de una vacuna y de terapias antivirales.
Enfoques más intensivos y alternativos
- Trasplante autólogo de células madre (aHSCT): el sistema inmunitario se reinicia en gran parte con quimioterapia y se reconstruye con las propias células madre de la sangre. En la EM remitente recurrente muy activa, la eficacia está bien demostrada, y el procedimiento se ofrece cada vez más también en Alemania y en Europa. Pero es una intervención intensa con riesgos reales. El primer paso debería ser una conversación con un centro alemán de EM, no una reserva directa en el extranjero.
- Protocolo Coimbra: dosis muy altas de vitamina D. Las tasas de éxito que se mencionan a menudo vienen sobre todo de relatos de experiencias, no de estudios controlados. La vitamina D en dosis altas puede elevar de forma peligrosa el nivel de calcio y dañar los riñones. Solo bajo un control médico estrecho.
Lo que uno mismo puede hacer
Todo lo que sigue complementa el tratamiento, pero no lo sustituye:
- Vitamina D: en un gran estudio de 2025 con 303 pacientes con EM muy temprana y un nivel de vitamina D demasiado bajo, la vitamina D en dosis altas retrasó casi al doble la nueva actividad de la enfermedad, sobre todo las nuevas lesiones en la resonancia magnética. No tuvo un efecto claro sobre el número de brotes. Se trata de tener un nivel suficiente y controlado por el médico, no de tomar dosis máximas.
- Omega-3: se relaciona con menos agotamiento y menos discapacidad, en especial el omega-3 de origen vegetal.
- Alimentación: la dieta mediterránea y la basada sobre todo en plantas muestran los beneficios más constantes.
- Movimiento: las personas activas tienen un riesgo mucho menor de discapacidad grave.
- Salud dental: las bacterias de las encías se relacionan con una evolución más grave. Una buena higiene bucal y la limpieza dental profesional ayudan.
- Flora intestinal: influye en el origen y la evolución, y una alimentación rica en fibra la favorece.
- No fumar, reducir el estrés, mantener un peso saludable.
Mi conclusión
Igual que con mi Parkinson: la mejor estrategia es combinar la medicina moderna con un estilo de vida sano y constante. Con un diagnóstico reciente, primero busca un buen centro de EM y empieza pronto con una terapia eficaz.